Un Nuevo Templo.

Juan Capítulo 2: 19,20, 21

“Respondió Jesús y les dijo: destruid este templo, y en tres días lo levantaré. Dijeron luego los judíos: en cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú en tres días lo levantarás? Más Él hablaba del templo del cuerpo”

Pocos versículos atrás leemos que Jesús halló en el templo, un “mercadillo” Y que sacó a todo el mundo de él, pero aquel lugar necesitaba una limpieza profunda.

Cuando Jesús habla de destruir el templo y volverlo a levantar en menos tiempo de lo que tardó en construirse, no está hablando de un edificio.

Recordemos que nosotros somos también llamados templos del Espíritu Santo.
El templo que a Dios más le interesa es el de nuestra vida , por eso está muy interesado en mantenerlo limpio.

Él puede destruir todos esos largos años de nuestra vida vacía con espacios llenos de odio, temor y ansiedad en nuestro corazón, Él nos puede volver a edificar y a levantar en menos de lo que nosotros pensamos.

Jesús quiere volver a edificarnos, sanarnos y restaurar todo lo caído en nuestras vidas, pero la pregunta es:
¿Estamos listos para permitir a Jesús destruir nuestra edificación para que Él la levante a su manera?

Jesús quiere limpiar nuestros templos día tras día , solo permitámosle que Él entre y saque todo lo que está ensuciando nuestros templos.

Rafael y Claudia
Pastores IVD, Vallecas