Seguros en el Señor

Salmo 4: 3,6-8
David confiaba en que cuando él llamara, Dios le respondería y le protegería de sus enemigos; sus experiencias con el Señor le habían enseñado que para alabarlo no debía esperar hasta que estuviera disfrutando de mejores tiempos.

Aunque se encontraba cansado, y quizás no estaba pasando por su mejor etapa, la confianza en su creador le producía un gozo mayor que el que experimentan quienes festejan una gran cosecha.

David podía dormir en paz, porque sabía que Dios lo mantendría seguro.

¿Qué situación o problema te está robando el sueño, la paz y el gozo?

Clama al Dios viviente, Él responderá cuando lo llames, recuerda que puedes cerrar los ojos y descansar, porque los ojos del Señor nunca cierran. ¡Quien nunca, duerme se interesa personalmente por ti y te cuida!

En oración cuéntale al Señor todos tus deseos, tus problemas, y hasta del cansancio que sientes, Él no se molestará porque le hables con total libertad y confianza.

Rafael y Claudia
Pastores IVD, Vallecas